James Adler (Zith Sabra)

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James Adler (Zith Sabra)

Mensaje  ZithSabra el Vie Oct 22, 2010 6:27 pm

NOMBRE DEL JUGADOR: Zith Sabra

NOMBRE DEL PERSONAJE: James Adler

DESCRIPCIÓN FISICA: la palabra que acude a la mente al verlo es apostura. Un rostro de rasgos elegantes, un cuerpo bien formado y una confianza propia de un señor de Poniente, todo en el evoca el linaje de su madre, lady Jane Rowan de Altojardin y solo su piel tostada por los dias pasados en Dorne es capaz de maldefender sus derechos sobre la sangre de su padre.

PERSONALIDAD: calmado, cortes, con un alto grado de confianza en si mismo. Muy dado a los subterfugios es capaz de mostrarse encantador cuando conviene a sus fines y frio cuando muestra sus verdaderas intenciones.

EDAD: 26 años

Origen/Casa: noble perteneciente a la Casa Adler

Lema: Honra la sangre

Lema personal: En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.



HISTORIA:

James, pertenece a la casa Adler una de las más antiguas familias de Dorne, vasallos de los Martel.

Su padre, ser Alistayr Adler, ya fallecido, sirvió a la mano y al consejo del reino durante muchos años. Su devoción por ayudar a la corona y al rey fue de gran ayuda para mantener la protección de las fronteras. Leal y buen estratega, fue un hombre admirado en la corte. Sin embargo, toda su atención estaba centrada en los asuntos del reino, descuidando por completo a su familia. Tras un matrimonio concertado como se acostumbra en la nobleza, el padre de James encontró que la belleza de su joven esposa atraía demasiados admiradores y cuando ella quedó en estado los rumores le llevaron a sospechar que el hijo que esperaba podría no ser suyo, aunque por el bien de su honor, no quiso armar escándalo ni acusar a su esposa sin pruebas. Optó por enviarla largas temporadas lejos de la corte, a sus tierras en Dorne, junto con el hijo por el que no sentía afecto alguno.

Así, James creció en un ambiente poco familiar, esforzándose durante muchos años por notar una mirada de orgullo en aquel al que llamaba padre durante las temporadas en que este volvía de la capital y en las escasas ocasiones en que le acompañaba de vuelta a la corte de Desembarco de Rey. Como hijo de la nobleza, creció entrenado en las armas y el protocolo, destacando en las lizas y juegos que implicaban estrategia. Apuesto, heredero la elegancia y los rasgos bien formados de su madre, llego a la adolescencia sin mostrar ninguno que fuera claramente herencia de su padre. El joven no conseguía entender por que por más empeño que ponía en mostrarse digno de su apellido, no obtenía mas que severos reproches y frialdad de aquel al que llamaba padre.

Esos años fueron agridulces para James. La compañía de su primo, Dorien, fue para el su primer vinculo afectivo. Dorien era un niño inquieto, osado y que admiraba a James como se puede admirar a un hermano mayor. Era el perfecto amigo para compartir una aventura y en su imaginación, juntos conquistaron los siete reinos y las tierras mas allá, se enfrentaron a los terrores del muro y desafiaron a los otros montando sobre los dragones Targaryen. Sin embargo, una vez terminada la aventura, cuando su tio Trystane venía a reñirlos por sus travesuras, James no podía evitar sentir envidia por su primo, cuando tras la severa regañina, veía a su tío abrazarle cariñosamente, mirándole con orgullo paterno. El contraste entre su tío y la actitud de su padre era dolorosamente evidente para James.

Finalmente, al cumplir los catorce años, harto de no lograr alcanzar la perfección exigida, su actitud varió, tornándose rebelde y conflictivo. Se escapaba a menudo de sus preceptores para ir a emborracharse con los campesinos, flirteaba con las doncellas y causaba problemas que provocaban la ira de su padre, confirmando los recelos de este. El castillo de los Adler se convirtió en un campo de batalla entre padre e hijo, disputas continuas que acabaron la noche en que el padre acusó a James de ser un hijo ilegitimo, que durante años había vivido a su costa. Solo la intervención de su tio Trystane, atraído por los gritos, impidió en ese momento que James atacara a su padre evitando un trágico desenlace. Por consejo de Trystane, se decidió que James fuera enviado junto con su primo Dorien, como pupilos bajo la supervisión de Lord Dayne en Campoestrella.

Durante un año, James y Dorien, estuvieron sirviendo a la casa de Dayne, entrenándose junto a los hijos del lord. James no había mencionado a su primo la fuerte pelea con su padre, y aunque su carácter se había vuelto más reservado, mantuvo oculta la amargura que sentía, agradecido de tener la compañía alguien más cercano que un hermano. La rebeldía y el dolor quedaban menguados por la distancia, enfocaba sus energías en convertirse en un buen escudero y caballero, esperando conseguir algún día el perdón y la aprobación paterna.

Hasta que llegó la carta. Alas negras, palabras negras. Una misiva escrita por su padre, le hablaba con palabras duras de la enfermedad debilitadora que había contraído su madre y de su intención de casarse nuevamente cuando ella hubiera muerto. Ordenaba a su hijo volver a casa, donde tras un periodo de luto, debería anunciar que se unía a la guardia de la noche. A James le parecía leer claramente las palabras no escritas de su padre, contraería matrimonio de nuevo y engendraría otro hijo, un heredero de cuya paternidad pudiera estar seguro. A costa de condenarle a una vida de sombría servidumbre en el lejano norte, a costa de negar su existencia.

Furioso e inconsciente como puede estar un joven despechado, James abandonó el castillo de Dayne sin ningún rumbo claro, pero decidido a no volver a dejarse humillar por su padre y demostrarle que era más digno que nadie de llevar el apellido Adler. Para ello, abandonaría todas las pertenencias que había traído salvo la ropa que llevaba puesta y una vieja espada de madera de las que se empleaban en los entrenamientos. Sin siquiera despedirse de su primo, sin una palabra de explicación para este, renunciando a cualquier vínculo con la familia del hombre que le despreciaba, abandonó el castillo de Dayne como un ladrón, partiendo en mitad de la noche.

Durante algunos años, vagó más allá de las fronteras, explorando reinos lejanos. Hace un par de años, tras saberse que su padre estaba muy enfermo, James regreso a los siete reinos. Convertido ya en un hombre adulto, volvía bien vestido, montando un gran corcel y con una espada al cinto que parecía portar con soltura. Le acompañaba una misteriosa mujer de piel clara y cabellos oscuros, originaria de las islas de hierro, de mirada fría y pocas palabras. Tan solo días después de su vuelta al hogar, el padre de James fallecía. James había perdido toda oportunidad para reconciliarse con su padre.

Ahora, James, heredero de la familia Adler, se ha dirigido a la corte de Desembarco de Rey, presentándose ante la Mano con la esperanza de servir mejor de lo que sirvió su padre. Tienen intencion de solicitar ayuda de los Martell para eliminar definitivamente la amenaza de salvajes en sus tierras y de paso, estudiar posibles alianzas, concertando matrimonios políticos para sus primos.

Le acompaña aun la misteriosa mujer de Pyke, presentada como su guardaespaldas personal.
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